Algunos bancos e incluso, los "mejores" analistas de la propiedad raíz, consideran que la vivienda ha subido por los picos de precios registrados en años anteriores. Sin embargo, la realidad es otra. Los analistas no han tenido en cuenta que un 80% de los habitantes rurales han trasladado sus viviendas a áreas urbanas.
En el año 1990 por ejemplo, el 68% de los colombianos Vivian en el campo, esto equivalía a un aproximado de 6'800.000 viviendas en la zona rural y solo existía un aproximado de familias urbanas de 2'140.000. Actualmente ese porcentaje ha cambiado, tan solo el 24% de familias viven en zona rural y el 76% residen en áreas urbanas, lo que quiere decir que el número de familias que se han trasladado del campo a la zona urbana es aproximadamente de 5'400.000.
Quizá muchos analistas no se han dado cuenta, pero a partir de esta diferencia de la focalización de viviendas, cuando las familias campesinas comenzaron a copar las ciudades, aumento el numero de construcción de vivienda y naturalmente hizo que los precios se inflaran.
La verdad es que muchas de estas personas que provenían del campo, ya tienen una vivienda la cual adquirieron poco después de haber llegado a la ciudad o se fueron involucrando en el tema de compra de inmuebles, pues no todos son desplazados por la pobreza o violencia, muchos de ellos llegaron con una fortaleza económica o simplemente se dedicaron a trabajar en la misma construcción y lograron obtener su vivienda.
Por ejemplo la familia de Manuel llego del campo donde vivía con sus 8 hijos y su sobrinos (7), en 1996. Estas dos familias se radicaron en las ciudades de Bogotá, actualmente estas dos familias cuentan con un total de 15 viviendas que construyeron ellos mismos o adquirieron (usadas) a través de créditos.
Así como esta familia, existen muchas que han llegado a las ciudades y han aumentado la demanda de vivienda nueva o usada y han causado que muchas familias que desde tiempos atrás Vivian estancadas en las poblaciones, estén hoy pagando arriendo inclusive a quienes les compraron sus viviendas.
Este fenómenos aumento en un 350% la demanda de vivienda, tanto para compra como para arriendo y hoy la verdad es que se ha encarecido tanto en cualquiera de estas condiciones, que el sueldo no alcanza sino para pagar el canon o cuota del crédito hipotecario.
A partir de la elevada demanda de vivienda, muchas personas comenzaron a ver como un negocio, la adquisición de viviendas para arrendar o remodelar y vender a un precio mas elevado.
1 comentario:
Ok Gerardo estoy de acuerdo con gran parte de lo que dice, pero los precios a los que se están inflando las viviendas me hace recordar vagamente lo que sucedió en el 1996, es cierto que ya no tenemos UPAC, pero tenemos UVR, es cierto que no tenemos inflación tan alta como en aquel entonces, pero ¿no sería más preocupante que los precios de la vivienda suban al 12% mientras que el IPC se mantiene en un 2%? En otras palabras estamos al borde del desastre si no hay una intervención directa del estado. Fijese no más el recalentamiento de la economía (4.5% del alza en el PIB proyectado) con una inglación en un nivel histórico y unas tasas deinterés bajísimas.
Giordann Borda
Estudiante de tercer semestre de economía
Universidad Nacional de Colombia
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