¿ Quien sera el destinatario de la reparacion en el marco de la ley de victimas?

Ojala me equivoque en mi percepción, y roguemos a DIOS que así sea, que lejos de mi punto de vista, se aplique la reparación a las víctimas. Pero es triste decir que muy distante de la realidad, observaremos como el dinero del estado, de los colombianos se diluye en las manos de los mas “vivos”, mientras las victimas seguirán en su condición de indefensión y soportando sus penurias solos.

La realidad de nuestra sociedad, dista de todos los comentarios, noticias, intensiones y buenas palabras que nos sobran, somos alegóricos “solidarizándonos” con las víctimas, pero nuestra cultura nos enseña otra cosa.

De las reparaciones que se supone hará el estado a las víctimas, como la misma ley recién aprobada, se dividirá en dos categorías, una simbólica y otra pecuniaria. Hasta ahí todo suena bien. El problema es ¿en manos de quien van a quedar esas reparaciones?.

Pero casi tengo la respuesta a la mano, no es mi imaginación, no es una percepción de astrólogos, ni la lectura de las cartas, es una realidad que se ve diariamente en mi querida Colombia, las reparaciones pecuniarias irán a las víctimas de quienes durante muchos años han vivido a costa del estado y la sociedad y las ayudas simbólicas, llegarán a las verdaderas víctimas a los pobres que quedaron en condiciones infrahumanas, luego de haber sido desplazados, huérfanos o viudas (dos).

Suena absurdo decirlo, pero esa es la realidad, mientras los campesinos que han dedicado toda su vida a producir algo para que ricos, pobres, políticos, militares o delincuentes se alimenten, y fueron desplazados por los violentos, por no hacer parte de su proyecto criminal o simplemente por considerarlos un estorbo, otra enorme comunidad de “vividores” esperan ansiosos para surtir todos los tramites que les permitirá acceder a las reparaciones pecuniarias.

Un campesino trabaja desde las 4:30 am hasta las 7:00 pm, de lunes a sábado y el domingo solo tiene tiempo para ir a comprar el mercado de la semana. Así que no le queda tiempo para tramitar los documentos para las reparaciones, es más, ni siquiera ven televisión, escasamente escuchan radio pero por allí nadie les ayuda a tramitar sus solicitudes.

En el otro extremo, se encuentran aquellas personas que desde hace muchos años, deambulan de una ciudad a otra, declarando como desplazados a cada integrante de su familia de manera individual y reclamando ayudas, subsidios y atención del estado. Este grupo de personas, si tienen todo el tiempo suficiente y la información necesaria para tramitar la reclamación pecuniaria como víctimas de la violencia.

Pero además de este grupo de personas, existe toda una maquinaria que como lo reza un dicho, “hecha la norma, hecha la trampa”, que se dedican a demandar para hacer efectivas estas indemnizaciones y claro, ahí ellos tienen su parte y entre más “victimas” orienten, mayores recursos obtendrán.

Ahora surge el interrogante ¿Por qué, el estado no verifica realmente si es víctima o no, y cual es la condición en que sucedió la victimización? Pues la respuesta es simple, no se verifica porque los funcionarios responsables de este proceso si lo hacen, pero desde la oficina, desde allí verifican, donde vivía, de donde salió, cuanto terreno le fue sustraído, que propiedades tenía, cuantos familiares perdió y en qué circunstancias fallecieron. Y si no es así, que alguien me diga cuantos funcionarios de acción social han visto en una vereda verificando el lugar donde el declarante como desplazado vivía y cuáles eran sus propiedades y los motivos por los cuales se fue del lugar.

El tema es tan interesante, que vale la pena dejar el debate abierto para que cada uno haga sus propias opiniones, lo más probable es que llegue a los oídos del gobierno antes que comience a repartir dinero a los más “vivos” y reparaciones a las víctimas reales.

De victimarios a victimas

Hoy se elogia al congreso de la república por haber aprobado la ley de víctimas, igualmente yo aplaudo ese reto. Sin embargo, el principal reto viene ahora cuando el estado colombiano y la sociedad, estamos en la obligación de reglamentar la aplicación de esa ley.

Es un gran reto, porque ahora será casi imposible saber quiénes son víctimas reales y quienes pasaron de victimarios a víctimas, pues las zonas donde se presentaron las masacres, primero tuvieron una hegemonía de dineros ilícitos que victimizaron al país. Muchas víctimas del palacio de justicia, primero victimizaron al país con sus actuaciones, por omisión o por acción, enfin, detras de cada victima existe una historia.

Cuando era un niño y me comenzaban a enseñar los conceptos de sociedad, estado, política y violencia, recuerdo que me fue muy difícil entenderlo, pues en el municipio donde nací y crecí (Charalá, Santander), todos trabajaban en equipo y propendían por el bienestar mutuo; entonces no entendía como era que la política movía a las personas hacia determinada acción y mucho menos entendía el tema de violencia, pues inclusive cuando mis padres me castigaban, lo entendía como una corrección.

Pero poco a poco, fui escuchando que existían zonas donde había mucha guerrilla, que eran muy violentos como en Barrancabermeja por ejemplo, pero lo más interesante era saber que las personas apoyaban a esa organización, porque les proveían algunos beneficios. Recuerdo como don Pedro Díaz Quintero, un señor que vivía en Barrancabermeja, contaba alegremente, la forma como había ayudado a que la guerrilla matara militares y Policías. Pero aún era muy temprano para mi entender la diferencia entre militares y guerrilleros.

El contaba como la guerrilla recibía el apoyo de los pobladores para “poner orden” en la ciudad “matan a los maridos que les pegan a las mujeres, a los ladrones los matan delante de los demás para que cojan escarmiento, a las siete de la noche todo mundo debe estar durmiendo o si no lo matan” contaba don Pedro.

Años después volvió don Pedro, en calidad de desplazado y huyendo de la violencia, hoy, él junto a su familia, están a la espera de reclamar una indemnización del estado, por ser “víctimas del conflicto armado”. Y seguramente serán indemnizados con el dinero que aportan las familias de los soldados que él y su familia ayudaron a matar, al colaborarle a la guerrilla.

Pero lo más curioso sobre las víctimas de las masacres y los desplazamientos, es que vivían en zonas donde durante mucho tiempo victimizaron a la sociedad colombiana, a través de la producción de coca, la evasión de impuestos por concepto de contrabando y otras conductas, que sirvieron de combustible para que se alimentaran los grupos que años después volvieron a quitarles lo que consiguieron por estos medios y de paso, les arrebataron a seres queridos y sus propias tierras ancestrales.

No recuerdo que en Charalá ocurrieran masacres, los únicos muertos que se escuchaban eran los mayores de 90 años, que decidieron no esperar los desmanes de la sociedad. Hoy tampoco se habla de las víctimas de la violencia colectivas como en otras regiones. Posiblemente es porque allá nunca pudo ingresar la guerrilla, en varios intentos fueron señalados por la población y debieron refugiarse en otros municipios, cuando llegaron las autodefensas, las personas tampoco los apoyaron y debieron irse a otras regiones.

Recuerdo que en el sur de Bolívar, municipios como San Pablo, Santa Rosa, Simití y Cantagallo, existía un lugar que lo llamaban el “mercado”, allí la base de coca se comercializaba como la yuca, el plátano o la carne, pero toda era comprada. Los campesinos luego de vender su producido, se emborrachaban, se gastaban el dinero con prostitutas, exhibían sus armas personales y criticaban a los que aún no habían comprado una.

Me daba tristeza saber que mientras eso sucedía en estos pueblos, los humildes campesinos de mi pueblo y muchos otros municipios que conocía en Santander y Boyacá, llevaban sus productos agrícolas al pueblo y escasamente lograba venderlos, o generalmente debían dejarlos “al fiao” y volver al siguiente domingo por el dinero que apenas alcanzaba para el mercado, ninguno podía derrochar dinero en cerveza o con prostitutas, mucho menos en la compra de un arma.

Hoy, los habitantes de estos dos extremos pueblos, continúan siendo completamente diferentes; mientras muchos habitantes del sur de Bolívar, se encuentran desplazados o como “victimas”, en espera que el estado los indemnice, los habitantes de Charalá, continúan trabajando sin pedirle ni un peso al estado, a pesar de nunca haberle generado un desgaste militar, ni haber producido el combustible de la guerra.

Por eso surge la pregunta ¿Cuántas víctimas que hoy reclaman una indemnización, victimizaron a la sociedad colombiana, a través del fomento de los agentes de la violencia?, ¿Cuánto desgaste estatal causaron estas personas? ¿Por qué en municipios que nunca le generaron desgaste al estado, hoy no tienen derecho a indemnización? ¿vale la pena que el estado siga gastando el dinero que no tiene, en algunas zonas donde la cultura es la violencia?.

En fin… dejo el debate abierto para sus opiniones personales.

Ahora, cabe aclarar que estoy hablando solo de algunos sectores que hoy se consideran "victimas", pero esto no significa que no existan victimas reales, personas que nunca tuvieron interes por la violencia y que precisamente por oponerse a la llegada del criminen, los cultivos ilicitos o por tratar de liderar procesos de oposicion contra la violencia, fueron victima precisamente de lo que reprochaban.

Son muchas las victimas en Colombia, victimas reales, pero como lo dije al comienzo, el principal reto es determinar cuales son aquellas personas, que quiza ni se atreveràn a acercarse a reclamar, por temor a no seguir siendo perseguidas por los violentos.

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Algunas profesiones En Japón

A continuacion encontraras algunas profesiones, en los hospitales de Japon.  Talvez quiera una vacante para una de ellas. >>>

¿Que es prospectiva?

Por: Gerardo Meza Ramírez 

Existen diversas formas de definir la palabra prospectiva, pero en este caso no me detendré allí en definiciones y pensamientos históricos. Lo importante ahora es saber que la vida de la sociedad de manera colectiva y de cada individuo, debe tener un futuro, pues de lo contrario no alcanzaríamos a leer este articulo.
En este contexto, defino la palabra prospectiva como la forma de establecer un futuro ideal, un lugar a donde llegar, una posición biológica, social, económica, familiar y cualquier otro contexto que desees, pero necesariamente debe ser el ideal.
Teóricamente, podríamos asocial la palabra prospectiva con quimera, y en cierta forma puede representar lo mismo para una persona. Pero la diferencia es que la quimera es un sueño, ilusión o imaginación que te gustaría, mientras la prospectiva es la forma como planeas tu vida para hacer que ese sueño se haga realidad.
Para hacer prospectiva existen algunos componentes importantes y que no se pueden omitir: el pasado, el lugar donde se encuentra y naturalmente a donde quieres llegar.
Cuando haces prospectiva, tomas como referencia el lugar donde se encuentra ahora, visionas el lugar donde quieres llegar. Luego determinas que condiciones debes afrontar por el camino para poder lograrlo, en ese momento tendrás que comenzar a mirar hacia atrás y rescatar las acciones que sucedieron y que pueden ser aplicadas nuevamente para alcanzar tu meta. En un artículo posterior enseñaré como hacer prospectiva.  
Un ejemplo de prospectiva podría describirse de la siguiente manera: imagina que en diez años serás un padre o madre maravillosa, tendrás una familia unida, una posición social  importante, un nivel económico solvente, no tendrás que vivir elevados niveles de estrés, tu trabajo será muy cómodo, vivirás alegre en armonía y sobre todo serás feliz.  Hasta ahí sería una idea quimérica, ahora para que sea prospectiva entonces debes comenzar a mirar que hacer para lograr que todo eso que deseas, se cumpla, quizá tendrás que estudiar, dejarte seducir por una excelente pareja, no desordenar tu vida, buscar amigos con posiciones sociales influyentes, mejorar la administración de tu dinero.
 Además tendrás que comenzar a detectar y eliminar todo aquello que impediría que alcanzaras esa meta, despilfarrar dinero, seguir haciendo pereza, el miedo a innovar y crecer, amistades que solo te traen problemas, etc.
En un artículo posterior, enseñaré como hacer una prospectiva, y por su puesto si tiene un caso específico, puede escribirme y con gusto le ayudaré a hacer tu propia prospectiva. 

¿Guarida de ladrones o abandono social?

Por: Gerardo Meza Ramírez 

Los habitantes de Valledupar en el departamento del Cesar, creen tener la respuesta a los problemas de inseguridad que durante muchos años, los han afectado en relación a hurtos, consumo de sustancias alucinógenas, salubridad pública y habitantes de la calle. A juicio de los “expertos” la razón para que estos delitos hayan aumentado en los dos últimos años, es “la concentración de delincuentes en la invasión los Guasimales” según lo expone don Leonidas  Suarez, quien es propietario de varias empresas que han sido objeto de algunos hurtos, el expone que “allí es donde se planean los hurtos, pues la gente como no le gusta trabajar, se dedica es a robar en sectores cercanos y tienen facilidad para esconderse en ese barrio”. 
O como señala la señora Josefina Duarte, quien ha sufrido dos hurtos en su propia residencia y según ella “ese barrio Guasimales en una guarida de ladrones, que ninguna autoridad ha querido prestarle atención”. 

Para conocer un poco más sobre esta comunidad, ingresé a lo más profundo de la invasión donde como diría don Leopoldo Araujo, “de allá uno sale sin ropa”, pero luego de investigar y hablar con muchos ciudadanos, encontré que al igual que usted o yo, allí viven personas comunes y corrientes, tienen unos sueños, unos planes como los tiene el señor Leonidas, doña Josefina o don Leopoldo y tienen unos niños por quien luchar.

Y aunque no comparten los mismos orígenes, porque provienen de distintos departamentos como La Guajira, Magdalena, Sur de Bolívar y otros municipios del Cesar, sí comparten las mismas ilusiones, los mismos sueños o sus planes. Pues a pesar que muchos de ellos fueron obligados a abandonar sus tierras, sus ganados, sus fuentes de sustento, en una lucha por el poder económico de los narcotraficantes y gente de todos los estratos sociales.

Otros de origen más cercano, de pueblos vecinos a Valledupar, han tenido que recogerse allí en una invasión, tratando de buscar un medio de subsistencia, los niños tratan de jugar con las pocas cosas que sus condiciones les provee, entonces se dedican a hacer muñecos de barro, hacer grandes pistas aéreas o ferroviarias en el mismo lodo que se forma en sus viviendas; esa es parte de su escuela, pues muchos no pueden asistir a un colegio porque no alcanzaron a un cupo o sus padres no tienen dinero para comprar el uniforme.

Y es que el señalamiento contra estos habitantes no es mentida, como dice la señora Leonilde Toloza, una señora de la tercera edad que llora su “triste vida”, ella asegura que entre las 3180 familias que conforman la invasión los Guasimales, “se encuentra de todo, de todo hay en la viña del señor, unos somos desplazados, otras son personas pobres de por aquí del mismo sector, otros son unos vividores que vienen y venden los lotes y los revenden varias veces para lucrarse, pero también hay ladrones, hay viciosos y hay vividores que les gusta ponerlo a uno a pelear con el gobierno, para cobrar más caros los lotes, prometiendo que obligarán al gobierno a que nos den subsidio de vivienda” 

Así también lo señala “El Cacha” un líder comunitario que debió abandonar su tierra en el sur de Bolívar, porque a juicio de los “paramilitares, él era un estorbo para sus negocios de droga”. Éste humilde desplazado dice que “la gente de los barrios vecinos como Los Musicos, novalito y otros aledaños, se quejan que los que vivimos aquí somos unos ladrones, pero lo que no saben es que nosotros además de sufrir la violencia del desplazamiento, el abandono del estado y el olvido de la sociedad, también sufrimos hurtos de los ladrones que se pasean por acá sin que la Policía nos preste seguridad; no nos roban cosas de valor como en otros barrios, pero con una moneda que nos quiten, nos dejan en la inopia”.

En la investigación, nuestro equipo logró conocer a muchas personas hospitalarias, amables, trabajadoras y emprendedoras que lo único que esperan es una oportunidad para volver a sus tierras o un espacio de la misma sociedad, para que les enseñen a hacer actividades diferentes a las que desarrollaban en el campo donde vivían. Otras familias que siempre han vivido en Valledupar en un estado de extrema pobreza, esperan que la sociedad les dé una mirada  y en vez de señalarlos de ladrones, les ofrezcan un trabajo donde puedan producir algo que les permita ganarse unos pesos para sostener a sus familias.

Pero contrario a lo que prometen los políticos en campaña, allí existe un abandono total del estado y la sociedad, “los únicos que vienen son los Policías y la electrificadora” dice la señora Sandra Martínez, “los Policías algunas veces vienen y hablan con uno, otras veces pasan por ahí buscando a los ladrones, pero en la noche que nos coma el tigre, porque quizás a ellos también les da miedo. La electrificadora viene es a intentar cortar la luz”, así lo confirma Yamile, quien asegura que “aquí uno no sabe cuándo es  el día de las madres, o el día de los niños, por aquí no se ve nadie de la alcaldía, las únicas noticias que tuvimos de la alcaldía, fue cuando nos iban a desalojar, nos mandaron como mil policías del ESMAD, para que nos sacaran a garrote, pero no nos preguntaron si teníamos para donde irnos, por fortuna los del ESMAD como que no se le midieron a sacarnos”.

Para tratar de ayudar a estas personas, nuestro reportero estuvo en la alcaldía municipal para averiguar cuáles son los programas o proyectos de ocupación para estas personas, pero extraoficialmente una funcionaria nos dijo que “es que en Valledupar, faltan políticas sociales y de empleo para las personas, no existe realmente un compromiso por parte del alcalde”.  Pudimos establecer que existen algunos proyectos de vivienda, pero posiblemente serán entregadas mediante subsidio a inescrupulosos que viven de este negocio.  

El SENA, tiene un programa para capacitar personas en diversos cursos, como procesamiento de leche, confección de ropa, procesamiento de alimentos que “son muy buenos” como dice uno de los profesores; pero que a la larga no tienen ninguna utilidad para estas personas pues en concordancia con lo expuesto por la señora Yamile “uno que saca con un cartón de procesamiento de leche, si no tiene vacas, tocaría ordeñar a la perra, porque ¿qué va uno a procesar?, para que le sirve a uno aprender confección si ni siquiera tiene para el desayuno, mucho menos para comprar una máquina de coser que vale millones”.

Pero mientras estas personas siguen sufriendo la pobreza, la estigmatización y señalamientos por parte de sociedad, nadie les ofrece una posibilidad de desarrollo, que además de haber perdido sus tierras y bienes, siguen siendo víctimas del abandono de las personas que dicen ser “de bien” pero que nunca han visto más allá de sus intereses y se consideran ajenos a una problemática que enfrenta una comunidad, integrada por personas de carne y huesos, unos niños como los hijos de cualquiera de nosotros, que ansiosamente esperan que alguna persona de aquellas que se autoproclaman lideres, le den una mirada y les ofrezcan la oportunidad de volver a crecer en una comunidad más digna.

Comunicacion organizacional

Uno de los factores más importantes para el funcionamiento de una organización, es la comunicación tanto interna como externa. Pero en este artículo hablaré de la comunicación interna.

La comunicación en una organización es como el funcionamiento del cuerpo humano. El cuerpo humano posee un órgano superior (cabeza), donde funciona el principal centro de ideas. También posee muchas partes que sostienen esa cabeza y en un conjunto hacen funcionar el cuerpo, de manera que si algún órgano falla, todo el cuerpo sufrirá las consecuencias y lo más probable es que la marcha se detenga.

La comunicación debe fluir entre cada componente de una organización así como funciona el cuerpo humano; si alguien se lesiona un pie, esa información debe llegar intacta a la cabeza y allí a su vez, se debe generar una idea coherente para atender aquella necesidad, pues de lo contrario el cuerpo no podría continuar con sus propósitos.

Para el adecuado funcionamiento de una organización es importante que los mensajes no se contaminen, es decir el propósito de quien lo emite, debe ser asimilado por el destinatario.

Todos los mensajes que se comunican en una organización, transmiten una necesidad; el gerente necesita que el operador de fábrica aumente la producción y el operario transmite un mensaje exponiendo la necesidad de recibir un incentivo.

Este contexto de funcionamiento de una organización, hace necesario que exista una comunicación transversal, verificada, cíclica y retroalimentada. Estos componentes de una comunicación encierran otros aspectos como la comunicación asertiva, la comunicación efectiva y la comunicación audaz, que están descritas en otros artículos del sitio.